Argentina tiene el pasaporte más poderoso de América Latina

paises-pasaportesEsto se desprende de una infografía desarrollada por Good.is, al tener los ciudadanos de este país el acceso sin visa a 147 países a través de su pasaporte. De cerca le sigue Brasil con 146 y un poco más lejos, con 141 se posiciona Chile. Cabe destacar que Chile es el único país de la región con acceso libre a Estados Unidos, sin necesidad de visa. Cuartos, con acceso a 132 naciones, se ubican Mexico y Uruguay.

El ranking general lo encabezan Finlandia, Estados Unidos y Suecia con acceso a 173 naciones de todo el mundo sin necesidad de visa, y lo cierran Irak (31 naciones) y Afganistan (28), los países recientemente invadidos por Estados Unidos, curiosamente.

Gentilicios

A menudo los latinoamericanos nos quejamos que los estadounidenses utilizan el término americano para denominarse a sí mismos. O a América, para llamar a su país siendo, en realidad, el nombre del continente donde se encuentra ubicado. Lo cierto es que Estados Unidos de América no tiene un gerundio apropiado para nombrar a sus habitantes. ¿Americanos? Por supuesto que no. Un argentino o un panameño son tan americanos como un habitante de EE.UU.. ¿Norteamericanos? Tampoco, un canadiense es tan norteamericano como quien es oriundo de Estados Unidos. ¿Y estadounidense? En verdad, la gente de México también podría llamarse así, dado que el nombre completo de la nación es Estados Unidos Mexicanos. Entonces nos encontramos ante la paradoja de que Estados Unidos de América es un nombre compuesto por el nombre del continente y el de su vecino del sur. Obviamente no sé quién se puso primero el prefijo “Estados Unidos”, pero de todos modos eso ni siquiera es un nombre. Es como que llamemos a los uruguayos “orientales” o a los argentinos “republicanos” por el sólo hecho de que dichas palabras se encuentran en el nombre completo del país. Así y todo, Buenos Aires se encuentra ante una paradoja similar. No existe el gentilicio “buenosairino” o “buenosairense”, por lo que adoptamos una palabra que por el sólo hecho de tener un puerto en la ciudad (a pesar de haber sido el más importante de la región durante mucho tiempo) la hicimos propia: porteño. ¿A caso Rosario no tiene también un importante puerto? De todos modos, en otras ciudades de América Latina, como es el caso de Tampico, los pobladores también se llaman a sí mismos porteños. Tal como los estadounidenses, los porteños (y hablo siendo uno) nos sentimos como si fueramos los únicos y los mejores. Claro, con la obvia diferencia de escalas: ellos en el mundo, nosotros dentro del país. No por nada somos tan despreciados por nuestra arrogancia tanto local como internacionalmente. Por eso cada vez que oigo a los estadounidenses denominar América a su país, o a ellos mismos americanos, me da mucha rabia. ¿Pero a caso los argentinos no hablamos de Buenos Aires como si fuera la única ciudad del país? Noticieros o diarios que se editan localmente, pero tienen alcance nacional, como es el caso de La Nación, hablan de “La ciudad” (incluso tienen secciones con ése título) a pesar de que son consumidos en todo el país. ¿No hace esto un poco al desprecio que se nos tiene? ¿O, para el caso, que le tenemos a los estadounidenses?

Ahorrando en llamadas nacionales e internacionales

Con el uso progresivo de las telecomunicaciones a nivel mundial, la competencia entre operadoras, pero principalmente, la de estas con internet, ha llevado a que los precios de las llamadas bajen hasta niveles insospechados años atrás.

skype_logoInternet, más precisamente Skype, ha permitido la masificación del uso de las llamadas por este medio a bajísimo costo. Pero a la hora de realizarlas desde internet hacia un teléfono, o entre teléfonos, los precios no son tan bajos como el nulo costo que implica desde una PC a otra.

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Para quienes no cuentan con esa posibilidad de alguno de los dos lados de la línea, también existe otra empresa que cobra bajos muy precios para hablar de PC a teléfono, o de teléfono a teléfono. Se trata de Betamax. La empresa, según el sitio corporativo, es “una operadora telefónica […] especializada en marketing en telefonía basada en internet. Fue fundada en 2005 en Alemania por un grupo de expertos en marketing […]”. Esta empresa tiene una serie de sitios bastante similares entre sí por estética, servicio y el programa que necesitás para realizar las llamadas, pero la diferencia radica en las tarifas.

La mayoría permite llamadas “gratis” a telefonos de linea en Argentina, por ejemplo, pero las tarifas por minuto a celulares pueden variar desde 1 centavo hasta los 14 centavos de euro el minuto. Tambien es económico a la hora de enviar mensajes de texto, ya que cada uno cuesta desde 1 centavo de euro (dependiendo del sitio), que es casi una cuarta parte de lo que cobran normalmente las operadoras de celular en Argentina.

Robert Siemer elaboró una tabla de precios comparativa actualizada a diario, con todos los sitios de esta empresa (que es imposible encontrarlos radicados en un único listado, ni siquiera en el sitio corporativo). En base a esta, uno puede elegir qué programa utilizar para ahorrar en llamadas. En el caso de vivir en Argentina y realizar llamadas nacionales, el mejor es FreeCall.com, ya que a numero de base son “gratis” y a celular tienen un costo de 1 centavo de euro el minuto (poco más de los 4 centavos de peso, una cifra ínfima a la hora de hablar de celulares). Pero si uno tiene familiares en España u otros países del mundo, es bueno revisar bien la lista de precios antes de elegir un sitio.

La modalidad en todos ellos funciona de la siguiente manera: hay que descargar el programa, registrar un usuario y pagar un abono de 10 euros más impuestos. Dicho abono permite que por 120 días (y siempre sin superar las 5 horas de llamadas por semana, contabilizado cada 7 días y no acumulativo), puedas hablar a los precios que te figura en la web. Si hay algún gasto, como puede ser que el número de destino no sea gratuito según el programa que descargues, se te debitará de dicho crédito de 10 euros.

Hay varias posibilidades a la hora de efectuar una llamada. La más económica es desde internet (mediante el uso del programa) a teléfono de base. Su costo es nulo en muchos casos, y en otros es muy bajo. Pero para quienes están chapados a la antigua y desean utilizar el aparato telefónico para llamar a otro, también da la posibilidad de realizar dichas llamadas mediante dos operaciones:

  • Callback: Ingresando tu número de teléfono y el del destinatario, el programa te llama a vos, y cuando levantás el tubo, te comunica inmediatamente con el destinatario. El costo es de 5 centavos de euro por conexión, es decir, básicamente una tarifa plana de 5 centavos por llamada, sin importar su duración, siempre y cuando, tanto el número de origen como de destino figuren como gratuitos en el sitio.
  • Llamada local: Con llamar a un número local (disponible en un limitado número de ciudades, como Buenos Aires) y discar el número de destinatario, la operadora te comunica inmediatamente y lo único que pagás es el precio de la llamada local (siempre y cuando el número de destino sea gratuito en el sitio).

Además, depende la ciudad donde vivas, podés sacar tu propio número por tan solo 1 euro (algo que en Skype cuesta 15 euros).

Pero claro, como todo, también tiene sus desventajas. Generalmente la calidad es buena, como de teléfono, pero como toda llamada de larga distancia tiene sus delays (demora en llegada de la voz a destino, lo cual a veces produce superposicion) y hasta desconexiones. Y si bien el crédito no expira, a los 120 días los destinos gratuitos comienzan a ser pagos, y descuentan de dicho crédito 1 centavo de euro el minuto en dichos casos. Asimismo, tiene un límite semanal de 5 horas (300 minutos) de llamadas.

Yo vengo usandolo desde hace más de 3 años sin ningún problema. Incluso para quienes no tienen una tarjeta de crédito internacional, o simplemente tienen miedo de ingresarla en internet, ofrece la opción de pago en efectivo vía Western Union.

Una buena opción a la hora de ahorrar llamadas tanto nacionales como internacionales.

Disclaimer: Esta entrada no se encuentra patrocinada por Betamax y de ningún modo estamos afiliados a dicha empresa.

Maldita Visa

Ayer y hoy... del sello a una hoja entera
Ayer (2000) y hoy (2008)... del sello a una hoja entera. Y sí, el de la foto soy yo 😛

Viajar a Norteamérica se volvió un verdadero engorro para cualquier argentino desde el 2002. Lo que ya sufrían el resto de nuestros hermanos latinoamericanos, comenzamos a padecerlo también nosotros. Es que en ese año, y como consecuencia de haber pasado a ser oficialmente un país del tercer mundo, se ha excluído a la Argentina del Visa Waiver Program, un programa que permite a ciudadanos de selectos países del mundo, entrar a Estados Unidos sin visa previa. Lo mismo sucedió con Uruguay un año después.

Jorge comenta que el turismo en Estados Unidos viene en picada. Tomando el ejemplo en Argentina, hoy en día hay que pagar 131 dólares por una visa de ingreso único MÁS el llamado telefónico para consignar una cita con un agente consular ($50) MÁS el envío por DHL ($40 si vivís en Capital Federal, $44 si vivís en el interior). Parece digno de una publicidad de Master Card. La cuestión es que el viaje te termina costando unos 160 dólares además del vuelo. ¿Así quién tiene ganas de visitar Estados Unidos?

Este verano me voy a Toronto, Canadá y tuve la suerte de conseguir el único vuelo que no realiza escalas en Estados Unidos (de hecho es directo) y que, encima, resultó más barato que volar por una aerolínea yanqui (si al menos se justificara pagar por la visa…). Air Canadá vuela desde diciembre hasta abril de 2009, vuelos directos desde Buenos Aires 😉

La cuestión es que Canadá también pide Visa para ingresar a su país, lo cual te hace apreciar un tanto más a los europeos que permiten el ingreso gratuito a su continente (cumpliendo los requisitos formales, claro). La visa canadiense de turismo de entrada única cuesta alrededor de 80 dólares, la mitad que la norteamericana.

Fui el miércoles pasado a la embajada pensando que sería un trámite de no más de media hora. Qué iluso. Al llegar tenían una máquina detectora de metales y sensores de rayos X, tal como en la embajada norteamericana. Nada de celulares, nada de mochilas.

Suponiendo que sería similar en el mismo aspecto a la embajada norteamericana, pensé que tendrían 10 ventanillas de atención. No, tan solo 3 (sólo dos habilitadas). Y aproximadamente un centenar de personas esperando en un pequeño cuarto para que llamen su número (al menos estos no te lo cobran). La cuestión es que al calor, se sumó el enojo de muchos postulantes, ya que la embajada había cambiado de forma unilateral los plazos de entrega para la visa de tránsito (eso de la visa de tránsito me parece una verdadera estafa, como los yanquis, ¡te cobran por pisar un aeropuerto!). Ahora ya no era de un día para el otro, sino que demoraba una semana. Y te piden la misma sarta de papeles que para una visa de turista. Había mucha gente que se iba a China en menos de una semana, tenían escala en Canada y estaban que trinaban. Realmente no sé cómo se resolvió la situación (no bien, por lo que vi), pero yo digo, si el día de mañana se te muere algun familiar en Canadá… ¿tenés que andar esperando una semana para una maldita visa? Esta gente no tenía manera de tramitar una visa urgente, y de hecho había un caso similar al relatado ahí. Lo peor de todo es que no ofrecen un servicio de atención de visados por teléfono, por lo que te piden que mandes un mail, un fax o revises la web. El problema es que la web está desactualizada, y los plazos no figuran o son incorrectos.

Para peor, con el preconcepto de la embajada norteamericana y suponiendo que los canadienses serían un poco más relajados con los requisitos, omití llevar copias de mis extractos bancarios y de tarjeta de crédito. Cuando saqué la visa para ingresar a Estados Unidos el año pasado, no me pidieron ninguna prueba de mantenimiento económico. Y en el sitio web de la embajada, los mencionan como algo optativo. Pero a los canadienses parece que es justamente eso lo que más les interesa. 2 horas después, presenté todo lo formal y obligatorio, y me dijeron “no, volvé cuando tengas una prueba fehaciente de mantenimiento económico”.

Me comí las puteadas, di media vuelta y salí a respirar un poco de aire. 2 horas encerrado, para colmo, porque no te dejan salir.

Lo peor es que te sale la indignación de adentro y querés decirles… ¡¿porqué mi$#%@ no hacemos lo mismo nosotros, como los brasileños?! Y no, el turismo. En fin, quedan advertidos.

Humo y cenizas

A poco de estallar el conflicto del agro, la ciudad de Buenos Aires (junto a otras aledañas) apareció cubierta de humo durante varios días.
Tengo la certeza que lo del Chaltén es otra cortina de humo organizada por el gobierno por el mismo tema.
O un complot entre Uruguay con Chile para vengarse por haberlos llenado de humo hace unas semanas.

Fuera de broma… ¿la foto no parece un retrato post-nuclear?

Zeitgeist: otra película paranoide

Hoy mi familia me hizo ver Zeitgeist, una película francamente escalofriante. Y si bien su género formal no es terror, sino documental, asusta más que una verdadera Alien. Claro, si lo que afirma es verdad. Es como An Inconvinient Truth, pero no en temática sino en apocalíptica. La película está dividida en tres capítulos o partes que brevemente pueden resumirse en la religiosa, la política y la económica.

La primera habla acerca del origen de la religión Católica y explica sus “influencias”. Muy interesante realmente, muy conceptual. La segunda y la tercera se focalizan en el último siglo de historia, y han de ser las más chocantes por esa misma razón. Suelo ser bastante ecéptico, pero aquí la ficción no existe y lo que ves es pura realidad. Defienden (bastante bien, debo admitir) la teoría del complot del 9.11, así como de la participación norteamericana en la Primera y Segunda Guerra Mundial, y la de Vietnam. Explica el gran negocio que son las guerras… no por nada, EUA es el único país en constante guerra, y el más poderoso. Analiza la estructura de poder en ése país y se anima a predecir un oscuro futuro de mantenerse así las cosas. Y después de verla, cosas como el conflicto con el Campo o el control de medios de difusión (también trata esto último, en EUA, claro) parecen insignificante. Es una película interesante para ver y dar su punto de vista, o al menos concientizarse.

La película se encuentra completa y en español en su sitio oficial http://www.zeitgeistmovie.com/.