¿Qué tienen en común Coldplay y Palito Ortega?

Más allá de la casualidad del título… la forma de pintada también resulta demasiado familiar. ¿Inspiración latinoamericana o creatividad inglesa? [Fuente]

Actualización: acabo de googlear un poco el tema y me encontré con una breve nota en Clarín que remarca lo mismo. Lo peor es que titula ¿En qué se parecen Palito Ortega y Coldplay? Soy poco original y cortado con la misma tijera que los escritores de Espectáculos de Clarín. Por suerte el desarrollo de ése recorte me alegra un poco la manera que tengo de escribir.

Fin de la novela: Yahoo! vuelve con su antigua pareja

Panama, la plataforma de publicidad online de Yahoo! probablemente estaba condenada desde su anuncio, frente a la poderosa e imparable Adsense de Google. Pero la última alianza ambos portales probablemente haya sido su golpe de gracia. Además, esto hechó por tierra toda negociación entre Yahoo! y Microsoft por una posible fusión o adquisición por parte de este último.

Y mientras Mariano la critica por la enorme pérdida de valor de la empresa (actualmente valuada por el mercado en la mitad de lo que Microsoft ofrecía por ella), intento pensar los motivos que tuvo para negarse a pactar con el monopolio de la informática y sí lo hizo con el que detenta el monopolio de las búsquedas en internet, que justamente es su máximo competidor. ¿Acaso Yang, su presidente, habrá pensado que era mejor regalar una porción de la empresa y no la empresa entera? ¿Pero no es acaso el ingreso económico, la parte fundamental de toda empresa? ¿Será que priorizó la independencia y el largo plazo a su posible dominio o hasta desaparición y beneficios en el corto plazo? ¿O es que decidió defender a sus empleados y no, como ellos afirman, a sus accionistas? Porque una fusión o absorción implicaría necesariamente una gran cantidad de despidos en Yahoo! Quizás, después de todo, haya sido un rapto de melancolía. No olvidemos que no hasta hace mucho, Google estaba asociado a Yahoo! y mostraba parte de sus búsquedas. Lo que podría haberse considerado su hijo, ahora vuelve como su padre, ya no para compartir resultados de búsqueda, sino para dominar y concentrar (aún más) el mercado publicitario online.

Los pequeños placeres del exterior

El otro día cuando analizaba los equivalentes locales de las empresas norteamericanas pensaba qué cosas extraño de vivir en el exterior. Llamo vivir a establecerme en un mismo lugar por más de un mes. En mi oportunidad lo hice tres veces: en la primavera de 2006 en Inglaterra, en el verano de Inglaterra de 2007 y en el invierno de Estados Unidos de 2008. Más allá del hecho de vivir sólo (o más bien sin la familia a cuestas… aclaro, tengo 22 y me refiero a padres y hermanos, con los que aún convivo a diario), pocas son las cosas que se extrañan de allá. Aparte del hecho de vivir en una sociedad más organizada y civilizada, creo que pesa más lo que se extrañaba de acá cuando estaba allá. La carne, ¡principalmente!

No podía imaginarme otra cosa que Starbucks. Pero claro, ahora han llegado al país… ¿entonces? Y hoy leí en Denken Uber una nota sobre Pandora y su modo de publicidad. ¡Y me acordé! Esta especie de radio personalizada, es lo mejor que hay. Su funcionamiento es simple: le indicás una canción, un artista o un álbum y Pandora empieza a reproducir canciones relacionadas a tus gustos. Podés ir refinando y guiando al software mediante la calificación positiva de sus elecciones, así como las negativas, que no las volverá a reproducir. Otra de sus ventajas es la carencia de cortes publicitarios, a diferencia de la radio de Yahoo!, por ejemplo. La única publicidad está en un banner y el fondo del sitio.

Cuando nació, el sitio era de acceso irrestricto de todo el mundo. Poco a poco, la RIAA (la Asociación Americana de la Industria Discográfica) comenzó a presionar por la restricción de acceso internacional al sitio. Así, mientras me encontraba en el 2007 en Gran Bretaña, aún podía escucharla, mas no en Buenos Aires. De esta manera, Pandora se convirtió en otro must de mis viajes, al menos a ésos países. Mi pobre roommate terminó torturado de tanta Pandora (me valió el apodo de pandoraholic en Facebook).

Actualizado: Gracias a Jorge ahora tengo acceso al único placer del exterior que tenía vedado. Me bajé una herramienta llamada Hotspot Shield que enmascara tu IP y te permite utilizar sitios que bloquean accesos fuera de Estados Unidos. Es gratis y sencilla de utilizar, el único inconveniente es que introduce un aviso arriba de cada página, pero se puede cerrar.