Cloverfield

Después de más de un mes de su estreno en Estados Unidos, me dispuse con unos amigos ir a ver Cloverfield. La primera experiencia a relatar, además de volver a ver una pantalla grande, fue la de ir a un cine norteamericano. Y la verdad es que no hay mucho que decir al respecto, los Heavenly Village Cinemas se asemejan a cualquier multisalas porteño: dos ventanillas porteñas, un hall con venta de golosinas y bebidas, baño y un tickeador para un largo hall con varias salas, una pegada a la otra y bastante pequeñas. Pero su pequeñez, al estar en la Villa alpina de Heavenly, tenía un encanto particular.

Volviendo a lo que viene este post, la mano detrás del filme de J.J.Abrams, era clarmente visible, incluso antes de su estreno. El hecho de que el creador de la serie Lost estuviera filmando un film le dió mucho interés a un proyecto que desde el principio, fue desarrollado bajo el más estricto secreto. Fiel al estilo Lost, no se develó su título (la promoción se realizó con la fecha de estreno, 18-01-08, hasta dos meses antes de su lanzamiento), el elenco (sín ningún actor del star system hollywoodense), o siquiera su argumento. Asimismo, se realizó una campaña viral similar a la Lost Experience que despertó aún más curiosidad.

La premisa general de la película es simple y facilmente relacionable con filmes anteriores: la experiencia en primera persona a través de una cámara en mano de un grupo de jóvenes (Proyecto Blair Witch) cuando un monstruo ataca Nueva York (Godzilla). El mismo productor, admitió que la idea le surgió en Japón a raíz de un muñeco del famoso monstruo. Una vez más es visible la experiencia de Lost al haber flashbacks de los personajes traducidos en rastros anteriores de la cinta utilizada para la filmación del ataque.

En sí, la película me gustó mucho, y los rumores de una segunda parte (aunque no necesariamente sea una secuela) me entusiasman. Pero espero que por el bien de Abrams, Lost no termine como la película, con tantos interrogantes abiertos.

El Super País

Ayer fue el Super Tazón y todo el país enloqueció con ello. Aún así, el evento deportivo no parece opacar al Super Martes, mañana, dia de las elecciones internas de los dos partidos que dominan la escena política local. Los republicanos parecen tener todas las fichas puestas en McCain, un ex veterano de Vietnam, destinado a un muy probable segundo fracaso en las elecciones del año próximo. Aunque luego del Super Tazón, en la que todos pensaban que los Patriotas de Nueva Inglaterra tenían las de ganar, cualquier cosa se puede esperar. Más interesante es la disputa dentro del partido demócrata. No solo la definición no es tan clara, sino que los dos candidatos que se disputan la candidatura representan una raza (qué feo suena) o un género que jamás ha gobernado a este país. Pero que posiblemente, a partir del año próximo, marque un nuevo hito histórico. ¿Será que la moda de presidentas llegó al norte también?

Inseguridad, vecinos y marketing

El equipo de Macri es de los mejores. No sólo tiene a La Nación en el bolsillo. Sino también a los vecinos de Capital Federal. ¿Cómo hicieron olvidar las estafas que él y su familia cometieron durante años? ¿Tantas eran las ganas de cambio que nos hizo olvidar todo eso? Y en sus discuros, siempre se repite lo mismo: demagogia, «inseguridad» y «vecinos». Es siempre tan laxo y simplista que realmente me extraña por qué la mitad de la ciudad más culta del país lo votó.

Lo tenía que decir. Me tiene cansado.

Drivin’ down the 101

We’ve been on the run
Driving in the sun
Looking out for #1
California here we come
Right back where we started from

Hustlers grab your guns
Your shadow weighs a ton
Driving down the 101
California here we come
Right back where we started from

California!
Here we come!

On the stereo
Listen as we go
Nothing’s gonna stop me now
California here we come
Right back where we started from
Pedal to the floor
Thinkin’ of the roar
Gotta get us to the show
California here we come
Right back where we started from

California!
Here we come!

Lo que iba a ser un viaje de dos en un compacto se convirtió en uno de 7 en una van. Así, el martes partimos rumbo a Los Angeles, para conocer lugares como Long Beach, Malibú, Newport Beach, Orange County, Laguna Beach, Santa Mónica y Santa Bárbara, Hollywood, Pasadena, Melrose Place y Beverly Hills. Aprovechamos también para ver el amistoso Argentina-Guatemala y conocer Universal Studios. Completito, ¿no?

Estados Unidos, país de países

Foto que saqué en San FranciscoLlegar a Estados Unidos es llegar a una suma de países. El nombre de Estados Unidos no pudo haber sido elegido mejor. Estados Unidos es un país de países: cada Estado tiene sus propias reglas, bien diferentes unos de los otros: el juego, la pena de muerte, los impuestos, la ruiqueza, la población… Y por extraño que resulte, y a pesar de la increíble mezcla de etnias (con especial presencia de la latina), Estados Unidos tiene identidad propia. Pero paradójicamente, no tienen un nombre. Ellos se llaman a ellos mismos americanos. ¿Pero acaso el resto de nosotros no lo somos también? No, para ellos no. No solo eso, para ellos, Estados Unidos y Canadá conforman un continente diferente del resto de América Latina. Todos sabemos desde la escuela primaria que América es uno de los 5 continentes que conforman nuestro planeta. Dada su extensión, se han delimitado diferentes subcontinentes, que no son en ningún caso América Anglosajona y América Latina, sino América del Norte (que también incluye a México), América Central y América del Sur.

California, el estado marihuanero

California añade un rasgo que quizás en otros estados no se mantiene: la marihuana. Es normal que después de tu nombre y país de origen te pregunten algo relacionado a las drogas. Si te drogás, si la droga es mejor en tu país, si conseguís… es moneda corriente el tema. Y sí, hasta ahora estoy limpio en ese sentido si se lo preguntan, aún no probé la hierba californiana. Pero está por doquier, el olor se siente incluso en gente dentro del resort. Por eso, no es de extrañar que pasen cosas como esta. Sólo acá. Y en Amsterdam, quizás.