Los pequeños placeres del exterior

El otro día cuando analizaba los equivalentes locales de las empresas norteamericanas pensaba qué cosas extraño de vivir en el exterior. Llamo vivir a establecerme en un mismo lugar por más de un mes. En mi oportunidad lo hice tres veces: en la primavera de 2006 en Inglaterra, en el verano de Inglaterra de 2007 y en el invierno de Estados Unidos de 2008. Más allá del hecho de vivir sólo (o más bien sin la familia a cuestas… aclaro, tengo 22 y me refiero a padres y hermanos, con los que aún convivo a diario), pocas son las cosas que se extrañan de allá. Aparte del hecho de vivir en una sociedad más organizada y civilizada, creo que pesa más lo que se extrañaba de acá cuando estaba allá. La carne, ¡principalmente!

No podía imaginarme otra cosa que Starbucks. Pero claro, ahora han llegado al país… ¿entonces? Y hoy leí en Denken Uber una nota sobre Pandora y su modo de publicidad. ¡Y me acordé! Esta especie de radio personalizada, es lo mejor que hay. Su funcionamiento es simple: le indicás una canción, un artista o un álbum y Pandora empieza a reproducir canciones relacionadas a tus gustos. Podés ir refinando y guiando al software mediante la calificación positiva de sus elecciones, así como las negativas, que no las volverá a reproducir. Otra de sus ventajas es la carencia de cortes publicitarios, a diferencia de la radio de Yahoo!, por ejemplo. La única publicidad está en un banner y el fondo del sitio.

Cuando nació, el sitio era de acceso irrestricto de todo el mundo. Poco a poco, la RIAA (la Asociación Americana de la Industria Discográfica) comenzó a presionar por la restricción de acceso internacional al sitio. Así, mientras me encontraba en el 2007 en Gran Bretaña, aún podía escucharla, mas no en Buenos Aires. De esta manera, Pandora se convirtió en otro must de mis viajes, al menos a ésos países. Mi pobre roommate terminó torturado de tanta Pandora (me valió el apodo de pandoraholic en Facebook).

Actualizado: Gracias a Jorge ahora tengo acceso al único placer del exterior que tenía vedado. Me bajé una herramienta llamada Hotspot Shield que enmascara tu IP y te permite utilizar sitios que bloquean accesos fuera de Estados Unidos. Es gratis y sencilla de utilizar, el único inconveniente es que introduce un aviso arriba de cada página, pero se puede cerrar.