Grandes periodistas I

Con Sereneider muerto hace dos meses, voy a empezar una pequeña seccion con gaffes del periodismo argentino. Inauguramos con una GRAN nota del diario Perfíl, quien ya no se molesta en ocultar la simpatía por cualquier opositor al gobierno de una manera un tanto curiosa. La nota entera (con testimonios de lectoras maduras y sensuales fotos como la que ilustran esta entrada) es un imperdible ejemplo de la banalización de los medios al servicio de una ideología.

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11 comentarios en “Grandes periodistas I

  1. ANTONIO ROBERTO FREIJE

    Renuevo este magnifico testimonio periodístico para que no sea olvidado por los jóvenes periodistas en estas épocas donde se suele atentar a se la libertad e independencia profesional por parte de los poderes.
    Héctor Claudio Palazzo
    hpalazzo@intramed.net
    A Antonio Roberto Freije
    “Periodista de fuste; clarísimo pensador; persona comprometida sin reservas con la verdad; hombre íntegro; una de esas personas a las que se les pueden confiar las llaves de la casa de uno; poseedor de convicciones tan profundas como sus sentimientos y capaz, por unas y por otros, de enfrentarse al mundo; buceador de los repliegues de la mente humana y de las realidades sociales y políticas. Todas esas características de la personalidad de Antonio Roberto Freije, fallecido ayer a los 70 años en una clínica de nuestra ciudad, saltan de golpe en el recuerdo de las muchas horas que los periodistas más veteranos de la ciudad pasaron con quien, junto a virtudes que debemos calificar de heroicas, tenía también un particularísimo sentido del humor y una rapidez mental que lo destacaron entre todos durante su paso por las redacciones y por la vida.
    Fue un autodidacta que llegó a atesorar una suma realmente grande de conocimientos y a forjarse un cúmulo de convicciones de las que nunca se apartó, no importaba que dificultades tuviera que enfrentar por ellas. Enamorado de las altas ideas, parecía como que las pequeñas luchas que configuran el programa de la subsistencia no le importaban más que para el valiente y a veces ácido análisis. Su militancia política no lo privó en absoluto de su empecinada independencia a veces trabajosamente ejercida, al tiempo que su integridad lo llevó siempre a ejercer celosamente su profesión con las miras puestas exclusivamente en la verdad, en el interés público, y en la calidad incluso formal del mensaje.
    Fue parte del grupo que empinó la clase periodística a través del recordado diario “La Mañana”, en el que se desempeñó desde 1958 hasta 1961, y donde fue prosecretario de redacción.
    También fue durante años responsable de la edición del diario “El Trabajo” en su etapa socialista; cuando ese diario comenzaba la apertura extra ideológica como órgano de prensa, se alejó del mismo no en desacuerdo con esa circunstancia sino buscando otros horizontes profesionales. En enero de 1964, tras “un mes de prueba”, se incorporó a “La Capital”, como cronista. En alguna oportunidad, envió una nota a las autoridades del diario pidiendo que no se hiciera sobre sus haberes cierto descuento sindical, esgrimiendo razones referidas a su no afiliación y a motivos “que dicta mi conciencia y mi posición personal” y porque rechazaba sobre todo una imposición “con carácter compulsivo”. En otra ocasión, el director del diario elevó a la intervención que en ese entonces conducía la empresa, el pedido de ascenso a redactor, para dos miembros del personal y también “aunque no lo pidió”, para el cronista Antonio Freije que tenía hartos merecimientos. En nuestro diario, desdeñando posibilidades de acceso a cargos directivos, tuvo la delicada responsabilidad de editorialista en sus últimos años de servicio, hasta la jubilación.
    Fueron proverbiales sus observaciones en toda polémica o conversación en que se plantearan los temas fundamentales de la vida y de la sociedad. Y por encima de las diferencias de ideas, era también proverbial su acendrado compañerismo y su sólido sentido de amistad.
    Freije deja un nombre que sin duda crecerá ante sus ex compañeros y ante la sociedad marplatense.
    Sus restos, velados en la sala de Luro 4034, serán inhumados en el Cementerio Parque hoy a las 11:30.”
    * Despedida de “La Capital” (Mar del Plata), publicada en la edición del 24 de julio de 1991. Autor anónimo.
    Hector Claudio Palazzo

  2. A 25 AÑOS DEL JUICIO A LAS JUNTAS

    Hace 25 años un gobierno radical impulsó una medida histórica para consolidar la democracia en la República Argentina: el Juicio a la Junta Militar. Raúl Alfonsín, con la valentía que lo caracterizaba, se animó a tomar la decisión política, en tiempos aún de una democracia naciente, como lo había prometido durante su campaña electoral.

    El mundo lo saludo de pie. No existía antecedente alguno de semejante hecho histórico. En ningún país se encarceló a los máximos responsables de crímenes de lesa humanidad como lo hicimos en la Argentina. El importante número de testigos que contaron sus terribles testimonios dejó al descubierto lo horrendo, lo tormentoso y lo organizado del gobierno de facto.

    Todos estuvimos pendientes. Todos supimos que estábamos haciendo historia. Todos lloramos cuando Strassera sentenció: “…señores jueces, quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo Argentino: señores jueces, ¡¡Nunca Más!!”

    El Juicio a las Juntas marcó el final del horror, posicionando a la República Argentina en los más altos estándares en defensa de los Derechos Humanos. Esto fue posible porque un hombre se animó, y nuestro partido, como actor protagónico de todo el proceso, lo acompañó. Ese hombre fue Raúl Alfonsín.

    No hubo miedo. No se retrocedio ni un solo paso. No se pacto. Tampoco indulto después. Muy por el contrario, se enfrentamos a las corporaciones y a un PJ que pregonaba la amnistía y no formó parte de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de personas (CONADEP), creada cinco días después de las elecciones.

    Habia que garantizar la memoria, la verdad y la justicia. Era sabido que la sociedad lo pedía . Hoy, 25 años después de aquella gesta histórica de vida, seguimos, paz y justicia. Fue el Juicio a las Juntas. Por la memoria de Raúl Alfonsín, los Radicales de la Cantera Popular renovamos, una vez más y como todos los días, nuestro inquebrantable esfuerzo, nuestra incansable militancia y nuestro eterno compromiso por defender, por sobre todas las cosas, la tan ansiada democracia que llegó para quedarse en nuestro país de la mano de Raúl Alfonsín.

    Ese es eracompromiso.

  3. Macri, y la Presidenta son responsables absolutos, por la muerte de 4 personas en el Parque Indoamericano.Resulta inconcebible y casi criminal la inacción por parte del Gobierno de la Ciudad y del Poder Ejecutivo Nacional. Estaríamos ante la configuración de los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y de abandono de persona. La reacción del Gobierno Nacional y del Gobierno de la Ciudad ha sido lamentable. Uno espectador pasivo y el otro inepto e insolvente. Hay ineficacias inconcebibles en las políticas de vivienda tanto locales como nacionales.
    Ambos gobiernos tienen en común: disponen de más recursos de los que haya dispuesto gobierno alguno en los últimos 80 años, no hay derecho a tanta ineficiencia
    Esto no justifica una ocupación masiva y organizada de tierras públicas. Es cierto que muchos de los ocupantes son extranjeros pero eso no justifica la repudiable xenofobia.
    En todo el mundo, donde hay humillados y desposeídos, se cuelan organizaciones delictivas, que van desde el terrorismo y el narcotráfico hasta matones privados al servicio de intereses económicos o políticos.
    La inteligencia del gobierno consiste en ofrecer a los primeros condiciones para que puedan sacarse de encima a los segundos, nunca englobar a todos en el estigma del enemigo público para satisfacer a alguna reserva electoral.

  4. QUIENES REALMENTE LUCHARON CONTRA LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
    Carlos Tomás Gattinoni

    Dedicado a mi hermano Cesar Hugo

    Paulatinamente les iré enviando datos de quienes en su momento realizaron, incluso antes de la llegada de la democracia, una ardua labor frente a las tenebrosas y terribles violaciones a los derechos humanos durante el periodo de la dictadura militar e incluso el gobierno democrático previo.
    Casualmente en aquellos tiempos no encontramos hechos o actuaciones de la gran mayoría que hoy gobierna el país en una actitud que la calificara la historia , así como haber cambiado el prologo del libro “Nunca Más”, cuyo autor es el notable Ernesto Sábato, y que contiene el Informe de la Comisión Nacional Sobre la Desaparición de Personas creada por decisión del Presidente de la República Dr. Raul Alfonsín el 15 de diciembre de 1983
    Recodaremos a personalidades entre otros a:
    María Elena Walsh, recientemente fallecida.
    Ernesto Sábato
    Magdalena Ruiz Guiñazu
    Graciela Fernández Meijide
    Ricardo Colombres
    René Favaloro
    Hilario Fernández Long
    Gregorio Klimovsky
    Marshall T. Meyer
    Jaime de Nevares
    Eduardo Rabossi
    Santiago M. López
    Hugo D. Piucill
    Horacio H. Huarte
    Daniel Salvador
    Raul Aragón
    Alberto Mansur
    Leopoldo Silguera

    Sencillamente por razones afectivas comenzare por Carlos Tomás Gattinoni

    El Obispo Metodista pastor Carlos Tomás Gattinoni nació en la ciudad de Junín, provincia de Buenos Aires, el 17 de junio de 1907. Fue el primer hijo del matrimonio integrado por el pastor Juan Gattinoni y su esposa Minnie Rayson. Siendo el mayor de diez hermanos, pasó parte de su infancia y adolescencia en Montevideo, para luego venir a vivir a Buenos Aires

    En 1975 participó como co-fundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y fue co-presi dente de esta entidad durante los años de la dictadura militar.
    Si bien ya no ejercía una tarea activa, continuaba siendo presidente honorario del organismo.
    En 1983 el Presidente Dr. Raul Alfonsín lo distinguió, junto a otras nueve personalidades argentinas, al designarlo integrante de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), que investigó la detención ilegal y desaparición de personas ocurridas durante la dictadura.
    También formó parte de la comisión directiva del “Llamamiento de los 100 para seguir viviendo”, movimiento pacifista argentino.
    En los últimos años le tocó en algunas oportunidades acompañar pastoralmente al Presidente de la Nación, Dr. Raúl Alfonsín, con quien tuvo oportunidad de orar y leer la Biblia.
    Este hecho fue reconocido por el propio Presidente, quien manifestó públicamente su aprecio, por las conversaciones mantenidas con el obispo durante sus visitas.
    El Obispo Carlos. Gattinoni estuvo casado con Emma Prag y fue padre de dos hijas Marta y Betty y abuelo de tres nietos.
    Falleció luego de una corta dolencia el domingo 2 de abril de 1989.

  5. Creo que no podes perderte este articulo de Silvia Stang publicado en La Nacion
    Una periodista dedicada al area economica que demuestra profesionalidad y claridfad

    p/d
    RECORDA QUE LA SEÑORA PRESIDENTA VETO LA LEY DEL 82% MOVIL
    Héctor

    Economía tomó de la Anses y el PAMI más de $ 12.500 millones
    En 2010 el Gobierno colocó letras en esos organismos por un monto que es cuatro veces el superávit
    Viernes 11 de febrero de 2011 | Publicado en edición impresa
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    Silvia Stang
    LA NACION
    El Gobierno hizo públicas ayer dos operaciones financieras por las que, a fines de 2010, tomó recursos del fondo de garantía del sistema jubilatorio para financiar gasto público en general. Lo hizo con la emisión de Letras del Tesoro por un total de US$ 926,07 millones y a una tasa de interés del 4,5 y del 5% anual.
    Según las últimas resoluciones del Ministerio de Economía que se conocieron, durante 2010 el fondo gestionado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) financió el gasto público con US$ 2598,8 millones de dólares (unos $ 10.395,2 millones). Si se suman los $ 2130 millones tomados del PAMI -la obra social de los jubilados-, se obtiene que hay por lo menos $ 12.525 millones prestados por organismos de la seguridad social.
    Ese monto es cuatro veces mayor que el superávit financiero que mostró días atrás el ministro de Economía, Amado Boudou, para 2010 (un resultado que, de todas formas, habría sido un déficit de no contarse las transferencias de la Anses y del Banco Central).
    Los montos surgen de las resoluciones que se fueron publicando recientemente en el Boletín Oficial sobre operaciones de fines de 2010 y, en rigor, podrían conocerse más en los próximos días. El Ministerio de Economía no informa de manera actualizada sobre las emisiones que realiza o el stock de letras que ya colocó.
    La práctica habitual con este tipo de financiamiento dentro del sector público es que, a la fecha de vencimiento, se renueve la emisión. Y en los últimos años también se decidió transformar, tras varias renovaciones, letras en bonos de mayor plazo. Los $ 12.525 millones mencionados corresponden a títulos que vencerán en el primer semestre de este año.
    Renovar y renovar
    Justamente los economistas destacan que esa posibilidad simplificada de renovar la deuda (hacer un roll over ) es una de las ventajas con las que cuenta el Estado al financiarse con los excedentes de organismos públicos.
    En el caso de las letras conocidas ayer, una fue emitida por US$ 800,36 millones, a 120 días y con una tasa del 5% nominal. La otra, por US$ 125,7 millones y emitida el 20 de diciembre, tiene un rendimiento del 4,5% anual y un plazo de 91 días.
    El economista Santiago Massía, de la consultora ACM, consideró que a fin de año se concentran mayores necesidades de financiamiento del gasto, lo cual explicaría que gran parte de las emisiones (más allá de que algunas fueron por renovación) hayan sido en el último bimestre.
    Según evaluó Juan Pablo Paladino, de Ecolatina, el Estado logra con este mecanismo obtener un financiamiento que le saldría más caro recurriendo a otras fuentes. Claro que si ésa es la buena noticia para la parte endeudada, no lo es para el fondo jubilatorio.
    Respecto de ese costo, Guillermo Guissi, de Economía & Regiones, apuntó que la tasa de las letras está siete puntos por debajo de la aceptada por el gobernador bonaerense Daniel Scioli cuando colocó deuda en el mercado para afrontar los pagos de la administración pública de fines de 2010.
    Guissi agregó que, de alguna manera, las operaciones que realiza ahora el Gobierno con la Anses sustituyen las que antes se hacían con las administradoras que participaban del sistema jubilatorio de capitalización. El fondo de garantía del que surgen los recursos, de hecho, proviene casi en su totalidad de los ahorros que habían acumulado los afiliados.
    Una característica que tuvieron todas las letras con las que se tomaron prestados recursos de la Anses el año pasado es que fueron emitidas en dólares. Según Guissi, si bien las obligaciones de la deuda con tenedores privados de títulos se está pagando con reservas del Banco Central, sí podrían usarse otros recursos para pagos con otros acreedores.
    Según Paladino, la razón puede estar en que el fondo previsional muestra liquidez en dólares, lo que a su vez se explicaría por el cobro de acreencias en la divisa.
    “Podrían estar haciendo caja en dólares para pagos de más adelante”, agregó la economista Soledad Pérez Duhalde, de la consultora abeceb.com, quien agregó que por más que no haya urgencia de pagos en un momento determinado, la oportunidad en que se conoce la emisión de letras tiene que ver con que en muchos casos -aunque las resoluciones no lo aclaran- se trata de un roll over.

  6. Te recomiendo lo leas y evalúes este artículo de Ceferino Reato que publicó “La Nacion” ´hoy 24/03/2011, quien ayer fue invitado a “Te doy mi Palabra” por canal 26.
    Este programa de Alfredo Leuco esta ya dentro de los mejores de su magnífica producción dedicada a desentrañar la tematica política nacional e internacional con un equipo de colaboradores de primerísimo nivel
    Héctor Claudio Palazzo

    Por qué mucha gente apoyó a los militares
    Ceferino Reato
    Para LA NACION
    Jueves 24 de marzo de 2011 | Publicado en edición impresa
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    Treinta y cinco años atrás, en las vísperas del derrocamiento de la presidenta Isabel Perón, no había encuestas ni sondeos que registraran qué pensaba la opinión pública, pero los diarios y revistas de la época sugieren que la mayoría de la gente estaba harta del gobierno peronista.
    Claro que en estos tiempos de crispación y periodismo militante, y tan bien pago, alguien podría impugnar esta presunción con el argumento de que la prensa era golpista, en tanto integrante de un supuesto “eje del mal” que viene desde el fondo de nuestra historia, junto con la oligarquía y sus aliados transnacionales, los militares, la Iglesia Católica, los políticos y sindicalistas traidores y la clase media conservadora.
    Sin embargo, aquella sensación de vacío de poder, de un gobierno que no podía controlar la situación, se reflejaba también en un diario de centroizquierda como La Opinión, de Jacobo Timerman, para no hablar del vespertino La Tarde, dirigido por su hijo, Héctor Timerman, el actual canciller, que era abiertamente golpista.
    La Opinión daba algunos datos desoladores: cada cinco horas se producía un asesinato político y cada tres estallaba una bomba; la presidenta había nombrado un ministro cada 25 días, y la inflación llegó al 38% en marzo de 1976 y al 98,1 en los tres primeros meses del año.
    Testigos confirman el estado de ánimo de la opinión pública. Por ejemplo, el periodista inglés Robert Cox, que dirigía el Buenos Aires Herald y luego, en la dictadura, se convertiría en un destacado defensor de los derechos humanos. “El 24 de marzo fue un día soleado, «peronista», como se decía. La mayoría de la gente estaba contenta pensando que las cosas iban a mejorar. Después sí vino el gran silencio”, me dijo en una entrevista para el libro Operación Primicia . Cox agregó: “Todo 1975 se vivió como una tragedia griega, que desembocó en el golpe. Desafortunadamente, muchos argentinos estaban siempre buscando a los militares para que entraran al gobierno, ordenaran el país y dieran luego elecciones. Pasaba ahora también con gente de la izquierda: recuerdo que con mi mujer nos encontramos en una recepción en la embajada de Egipto con un periodista de El Cronista Comercial, que militaba en la izquierda, y con su esposa, que estaba embarazada. Ellos confiaban en que un gobierno militar pondría en marcha una represión más legal que la del gobierno de Isabel Perón, en el que aparecían cuerpos carbonizados en zanjones”.
    Precisamente, una de las tesis de mi libro es que muchos argentinos recibieron el golpe con alivio por dos razones. Por un lado, por la ineficacia y pérdida de legitimidad del gobierno, que había convertido en insolubles los problemas de la inflación, el desabastecimiento y la violencia política, y por la dramática debilidad del liderazgo de la viuda de Perón, que hasta se deprimía seguido. Más inquietante es la segunda razón: todos los actores relevantes colaboraron, en forma directa o indirecta y por diferentes razones, en la caída de Isabel, salvo, lógicamente, la presidenta y el puñado de políticos y sindicalistas que todavía la respaldaban.
    Según el kirchnerismo, el golpe fue uno de esos momentos en que la hidra del mal coaguló para abortar los sueños y los ideales de los sectores populares, que eran fielmente interpretados por la “juventud maravillosa” de los años 70, de la cual el gobierno actual se considera el heredero legítimo.
    Y sin embargo aquella “juventud maravillosa”, al menos quienes siguieron integrando Montoneros, resultaron en parte responsables del golpe y del respaldo popular que recibió a los militares. Es que en aquel momento, el “objetivo político principal” de Montoneros era “el deterioro del gobierno de Isabel Martínez”, que era visto como un velo, un obstáculo, para que el pueblo respaldara a la guerrilla en su marcha triunfal hacia la patria socialista, según un documento interno de 1977 (“Curso de Formación de Cuadros del Partido Montonero Comandante Julio Roqué”). El propio Mario Firmenich confesó, en 1977, en una entrevista con Gabriel García Márquez, que “desde octubre de 1975 nosotros sabíamos que se gestaba un golpe militar para marzo del año siguiente” y “no tratamos de impedirlo”. Los guerrilleros, en general, habían llegado a la conclusión de que el golpe los favorecería porque, puestos a elegir, los argentinos los respaldarían a ellos en su lucha contra los militares. Por eso crearon el Ejército Montonero, que debutó el 5 de octubre de 1975 con un ataque al cuartel de Formosa.
    La “juventud maravillosa” no defendía la democracia ni los derechos humanos. No eran los únicos; eso formaba parte de una cultura política arraigada: en la Argentina, la democracia, con todo su contenido, sólo se convirtió en un valor relevante en 1983, luego de la sangrienta dictadura. Culpas repartidas, aunque no en la misma proporción, de una historia que resiste el estrecho e interesado molde del relato oficial.
    © La Nación
    Ceferino Reato, periodista, es autor de Operación Primicia

  7. Por este medio quiero rendir un profundo y sentido desagravio a fundadores, sabios, científicos, docentes, artistas o operarios de la Universidad Nacional de la Plata.
    Considero que el usar los emblemas, sellos y títulos de esta señera casa de estudio a fin de condecorar a un dictador que atropella y atenta en forma procaz y violenta
    las libertades constitucionales de su país, muy particularmente la de expresión y prensa; avergüenza a quienes hemos con orgullo egresado desde que fue fundada
    en 1905 por el doctor Joaquín Víctor González y que contribuyo al conocimiento y erudición de la Argentina, América Latina.
    También acogió en sus claustros a notable del mundo alguno de mas que notables.
    Héctor Claudio Palazzo
    Médico
    Egresado año 1972

  8. Recordando a un hombre honorable y buen político
    Raúl Borrás, fue un destacado dirigente de la Unión Cívica Radical, nacido un 13 de junio de 1933, en la ciudad de Alcorta, en el sur de la Provincia de Santa Fe.
    Tras el desmoronamiento de la dictadura militar, encontraremos nuevamente en la luchas cívica .
    En tal sentido, consolidado el triunfo del Radicalismo que logro la Presidencia de la Nación, Raúl Borras se convertirá en una herramienta fundamental para ejecutar de la estrategia elaborada por Raúl Alfonsín, y el radicalismo en su conjunto a fin de consolidar el objetivo sublime y consolidar el régimen sustancial que al llevar su gobierno, más allá de toda amenaza y coacciones, el objetivo era conducir a la vida en Argentina, hacia la justicia, paz y fundamentalmente la libertad de la nación con la participación de todos.
    No fue fácil la tarea, y será Raúl Borrás, quien una vez que los resultados electorales daban el triunfo al radicalismo, desarrollará la tarea de conversar con los principales dirigentes de los Partidos Político, en la búsqueda de un mayor consenso para llevar adelante con el apoyo popular.
    Al asumir Alfonsín la Presidencia de la Nación, es fundamental dentro del gabinete ministerial.
    En tal sentido, Raúl Borras, será designado para desempeñarse como el Ministro de Defensa, lugar esencial para una política de derechos humanos, que implicaría el juzgamiento de las cúpulas militares del proceso y demás violadores de los Derechos Humanos.
    Luego del triunfo otorgo el voto popular y al mismo tiempo, se debía iniciar una reestructurar la nación desbastadas social y económicamente y por ende sus fuerzas armadas, de la mano de un proyecto de democratización, modernización capacitación teórica y práctica.
    Borras era el político indicado para llevar adelante ese dificilísimo designio.
    El Doctor Raúl Alfonsín tenía muy en claro a quién debía nombrar en el Ministerio de Defensa, y esta es la opinión compartida por propios y ajenos, que , caracterizaron a Raúl Borras, como un hombre inteligente, democrático, respetuoso que creía en el diálogo y entendimiento entre los ciudadanos de buena voluntad.
    Su sorpresiva muerte influyo en el Presidente y toda la República, se vio privado de contar con un ciudadano y demócrata consecuente, quién mientras desempeño los cargos conferidos durante toda su carrera política, demostró estar a la altura de las investiduras ejercidas.
    Entre tantas rememoraciones recordar a alguien que participo de un gobierno que no tenia dentro de sus objetivos eliminar a un institución de la república si no renovarlas, democratizarla y darle el sentido dentro de una nación respetuosa del rol que le otorga la Constitución a favor de los argentinos. .
    Por lo cual recordar a quien fue sido un inteligente pacificador con su personalidad reflexiva y vocación permanente de dialogo.
    Raúl Borras sabía poner el punto exacto en las situaciones difíciles del país y del partido, y por ello es merecedor de este humilde homenaje, por su fallecimiento, el cual tuvo lugar, un 25 de mayo del año 1985.
    Recopilación que puede ser útil a fin evaluar el presente

  9. El tiempo en que se ofendio a la democracia

    Hubo un tiempo en que Tomás Eloy Martínez ofendioa a la democracia y radicalismo. Fue en el 65, cuando arreciaba la ofensiva de ciertos medios de prensa destinada a desacreditar al gobierno de Arturo Illia. Ofensiva que abonaría el cultivo para el golpe de junio del 66 que terminó con aquella administración.

    El abogado Emilio Gibaja es uno de los radicales que mantiene enojos por el rol que, a su criterio, cumplió Tomás Eloy Martínez en aquella campaña. Gibaja, 74 años, tiene forjada una dilatada trayectoria en la UCR, partido al que ingresó siendo muy joven. Como presidente de la FUBA, en los primeros años de la década del 50 militó en el antiperonismo duro, posición que le acarreó cárcel y tortura junto -entre otros dirigentes estudiantiles- a Félix Luna, por entonces titular del Centro de Estudiantes de Derecho.

    Durante el gobierno de Raúl Alfonsín, Gibaja fue secretario de Información Pública. En dos libros de aparición en los últimos años, Gibaja recuerda muy mal a Tomás Eloy Martínez en relación a los días de Illia. En uno de ellos -”La Democracia Derrrotada. Arturo Illia y su época” (Edt. Lumiere, 2008), con prólogo de Marcos Aguinis y del que Gibaja es autor junto con el periodista Rodolfo Pandolfi- no se nombra a Tomás Eloy Martínez. ¿Cuál es el motivo del enojo?: una entrevista formulada por el periodista a la esposa de Illia, Silvia Martorell. “El reportaje fue hecho por Tomás Eloy y si nosotros ahora no lo nombramos es por? qué se yo? esas cosas”, señaló Gibaja tiempo atrás a este diario.

    La entrevista fue publicada en la edición del 17 de agosto de 1965. A juzgar de Pandolfi-Gibaja (págs. 79/80), tuvo como objetivo ridiculizar a la esposa del mandatario. Los autores del libro abundan en apreciaciones sobre la nota. “Silvia Martorell de Illia, una mujer enferma que moriría un año más tarde, fue elegida por la revista golpista ´Primera plana´ como blanco de ridículo. Se le hizo un reportaje siniestro mediante el sistema de textualizar en forma absoluta todo lo que decía, incluyendo los modismos argentinos y las observaciones marginales del momento”, sostienen Gibaja-Pandolfi con abundancia de observaciones sobre la intencionalidad de la entrevista. Publican incluso el reproche que, por el estilo aplicado, le formula a Tomás Eloy Martínez días después de la publicación el ya desaparecido periodista Osiris Troiani.

    Gibaja también aborda el tema en una entrevista que el polémico historiador Felipe Pigna le realiza sobre la caída de Illia para su libro “Lo pasado pensado” (Edt. Planeta).

    Ahí, al reflexionar sobre la actitud de la prensa en relación a la administración Illia, Gibaja precisa: “Se veía que toda o casi toda la prensa del país estaba en la campaña para desprestigiarlo y no se hacía nada.

    “Los semanarios ´Primera Plana´ y ´Confirmado´ estaban en la campaña total con Mariano Montemayor, con Jacobo Timerman, con todos ellos. Ciertos intelectuales de izquierda estaban jugando al golpe. Y la derecha ni hablar. Timerman era un golpista enfervorizado, tenía de socio al comodoro Güiraldes, que era golpista. Llegaron a las cosas pequeñas. Le encargaron a Tomás Eloy Martínez un reportaje a la señora de Illia y la hizo quedar como una señora gorda que no sabía hablar. Era maestra la señora Ema. Un reportaje con tan mala leche, porque uno lo ve escribir ahora y uno dice: ´A la pucha, qué bien escribe este tipo, como se rebajó a una cosa así´. Montemayor, facho total, franquistas todos. ´Primera Plana´ y ´Confirmado´ estaban decididos a la campaña anti-Illia. Parte de ´Clarín´ a veces y los canales privatizados, lo mismo. Illia no quería usar Canal 7 para defenderse ni para difundir nada”.

  10. Es tal el desprecio por la libertad de expresión de quienes nos gobiernan y su autoritario entorno que estas reflexiones de la Dra. Gudici creó son más que oportunas.

    El desprecio hacia la prensa

    Por
    Silvana Giudici

    El presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, visitó nuestro país el 9 del mes actual y mantuvo una reunión con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la residencia de Olivos durante 45 minutos.
    Luego del encuentro, y ante el requerimiento periodístico, el vocero presidencial se limitó a contestar: “Se reunieron para tratar cosas normales entre presidentes”.
    Que la sorpresiva visita del presidente uruguayo, enmarcada en un contexto de conflictividad internacional debido a las restricciones impuestas por nuestro país al comercio exterior, se intente minimizar como una visita rutinaria es parte de la estrategia de negación de los problemas a la que el gobierno nacional nos tiene acostumbrados desde hace nueve años.
    Pero la respuesta del vocero Alfredo Scocimarro se vuelve un estilete más clavado en la sangrante herida que la gestión de Cristina Fernández de Kirchner le inflige, cada vez que puede, al derecho de acceso a la información pública de todos los ciudadanos.
    Los actos de los presidentes siempre son de interés público y sus decisiones, inherentes a los ciudadanos.
    La respuesta del vocero oficial altera ese principio para ajustarse a la estrategia comunicacional del “relato oficial” benevolente construido para justificar los excesos del poder y las arbitrariedades del “modelo”.
    La convocatoria a una “conferencia de prensa” -sin admisión de preguntas- en la soledad del senado el Jueves Santo demuestra que la crisis política que atraviesa el Gobierno es más fuerte de lo que se advierte
    La explicación sobre la visita del presidente Mujica llegó en medio del silencio presidencial sobre la situación judicial del vicepresidente, Amado Boudou, por el caso Ciccone, extendiendo el manto protector del hermetismo presidencial como un velo de complacencia o complicidad. ¿Cómo podría explicar el vocero los hechos de los que fuimos testigos millones de argentinos durante la Semana Santa de 2012?
    La convocatoria a una “conferencia de prensa” -sin admisión de preguntas- en la soledad del senado el Jueves Santo demuestra que la crisis política que atraviesa el Gobierno es más fuerte de lo que se advierte, pero también expresa el desprecio que desde el poder se tiene por la verdad y el derecho a saber de todos los ciudadanos.
    La imposibilidad de formular preguntas acabó abruptamente con el insólito paso de comedia que desplegó el vicepresidente para acusar a otros y desligar su responsabilidad en infinidad de acusaciones y denuncias de confabulaciones en su contra. También terminó con el respeto por la libertad de expresión, la libertad de prensa y la valoración de la labor de los periodistas como pilar del sistema democrático.
    En un país donde el ataque a medios y periodistas es moneda frecuente, muchos no se horrorizaron al escuchar las acusaciones del vicepresidente a los periodistas. Esbirros, esclavos, empleados de mafiosos fueron palabras repetidas en la letanía de su exposición.
    Esos adjetivos ofenden a sus destinatarios, pero mucho más ofende a la sociedad la actitud de un gobierno que naturaliza el ataque a los periodistas, coarta la libertad de prensa promoviendo normas en contra de los principios constitucionales, no brinda conferencias de prensa ni acepta preguntas y, con todo esmero, obstruye la sanción de leyes fundamentales como la de acceso a la información pública o la de regulación transparente de la publicidad oficial en el Congreso Nacional.
    En un país donde el ataque a medios y periodistas es moneda frecuente, muchos no se horrorizaron al escuchar las acusaciones del vicepresidente a los periodistas
    La defensa de la libertad de expresión no es un debate ajeno ni un conflicto de intereses entre un gobierno y determinados medios, sino un derecho de cada uno de los habitantes de nuestro país. Brindar información pública y, por sobre todas, las cosas rendir cuentas es obligación de los gobernantes.
    Nadie está exento del ojo escrutador de la ciudadanía ni fuera del alcance de la Justicia en una democracia sana, y eso justamente es lo que hoy se pone en debate.
    Ya señalaba el juez Black hace más de cuatro décadas en un fallo de la Corte Suprema norteamericana sobre la filtración de “los Papeles del Pentágono” y la guerra de Vietnam en The New York Times: “Sólo una prensa libre y sin cortapisas puede expresar eficazmente su decepción por la actuación del gobierno”.
    Un periodista que se anime a expresar hoy en la Argentina algo que no sea adulación hacia el Gobierno se convierte en esbirro, esclavo o enemigo de la patria.
    Ante esta formidable presión cabe preguntarse: ¿hasta cuándo resistirán los que se siguen animando?
    Buenos Aires 20 / 04 / 2012
    La autora ex diputada de la UCR preside la Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia)

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