El costo de la ambición

¿Acaso no alcanzaba con derrochar el superávit fiscal sin discresión en una pésima campaña electoral (desde el nivel comunicacional), que la presidenta necesitó de petrodólares venezolanos para financiarla? Pero claro, este argumento no pueden esgrimirlo porque sería admitir otra ilegalidad… entonces, se recurre al facilismo de inculpar y criticar al más grande.¿Y no es raro que recién un día después de  su asunció se destape todo esta cuestión?

La (in)counicación Personal

Hasta último momento estuve pensando en asistir. La idea de perderme en vivo a The Dandy Warhols y Phoenix no me simpatizaba mucho. Pero la falta de artistas del mainstream que valieran la pena los $90 de la entrada, y a pesar del enorme despilfarro marketinero de la producción, me impidió conseguir a alguien que me acompañara. Menos mal.

Es que la cuarta edición del Personal Fest transcurrió de una manera funesta. Organizado por segunda vez por la productora Pop Art (asociada a CIE Argentina), el festival de rock que tuvo un line up tan variado como desparejo, y su falta de organización (que provocó extensas demoras y desordenes en la agenda del evento) dejó como saldo a una persona herida con un arma blanca. Esto provocó una estampida por parte de gran parte de la audiencia. Algo que podría haber terminado claramente en un Cromagnón, pero a cielo abierto. Irónicamente, a tan sólo un día después que el principal imputado por la causa, Omar Chabán, fuera liberado y que la causa quedara sín imputados. Irónicamente, a un día de la asunción como diputado del entonces destituído (por esta misma causa) Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra.

Y de todo esto me entero hoy. ¿Porqué? Por producto de una notable paradoja: en un evento patrocinado por una empresa de comunicaciones, la verdadera comunicación brilló por su ausencia. Incluso, la impidió. La tendenciosa reacción de los principales medios de prensa y la censura de la producción en el (ahora inexistente) blog del festival, a los periodistas y fotógrafos que cubrían el evento no me permitieron saber de esto hasta ahora. Las primeras críticas del evento a penas si hicieron mención al episodio [...] .

La verdadera historia se leyó en weblogs que relataron la experiencia desde el lugar (algo coherente con el precio de la entrada: gente con alto poder adquisitivo, gente con internet, gente con weblogs). Tal fue la repercusión y las críticas que recibió el media sponsor del festival por su lavada cobertura y la sospechosa ausencia de comentarios de usuarios en dicha nota que la edición online de la revista Rolling Stone (propiedad del diario La Nación) publicó su descargo, en el que aprovechó para desmentir las presiones comerciales que la ataban a la empresa organizadora. Notablemente, la web de la radio propiedad de la productora también publicó una nota a la víctima. Horas después, la página web del festival actualizó con un escueto y lavado comunicado acerca del hecho. Es que el riesgo de que la marca quede pegada con el hecho no debe haberle simpatizado a la gente de Personal.

Contaré la historia desde donde yo ví que se inició, a través de la transmisión online del festival. El cambio de escenario para Gothan Proyect podría haber dado un indicio de lo que vendría luego. La banda irrumpió en otro escenario, con un público que estaba esperando a otro artista. Su reacción no se hizo esperar, entre silbidos y botellazos al escenario. Ofendido, el grupo preguntó a sus espectadores si querían que tocaran. Ante la negativa, el grupo se retiró del escenario. Tras bambalinas, se vé que la producción presionó para el cumplimiento del contrato, por lo que volvieron con un “No nos vinimos desde París para no tocar”. Y ahí cerré la transmisión porque yo tampoco quería escucharlos, aunque jamás hubiera lanzado un botellazo. Como las dos bandas que quería escuchar tocaron en el único escenario que no fue transmitido por Internet (estaba el link, pero no se veía el feed), cerré.

Y hoy me entero que la demora de casi dos horas por el show de Snoop Dogg (¡por Dios, como si no hubieran mejores artistas!), mezclada a la irritación y a la incomprensible chicanería porteños-interior fue la detonante de la inquietud del público, a tal punto que un inadaptado con ínfulas de rapero sacó un cuchillo y se lo incrustó a otro chico que por suerte no corre peligro. Corridas. Casi Cromagnon. La historia ya está arriba. Así, muchos de los que habían vaciado sus bolsillos para ver al rapero norteamericano, terminaron esparcidos asustados fuera del predio.

Más info: http://personalfestdesastre.blogspot.com/ 

Ediciones anteriores
El Personal Fest tuvo varios cambios de organizadores. La primera edición fue realizada por DGE, de Daniel Grinbank, que formó a un excepcional y parejo lineup de artistas  que marcaronel regreso de los grandes festivales de rock al país, allá por el 2004. El año siguiente tomó la posta la productora Fénix, que lo hizo en Puerto Madero. Me gané entradas para el evento, el cual resultó ser un desastre. Entre el barro producto de la lluvia del día anterior, y el desorden de los horarios (los cuales dieron por tierra el bonito folleto con el cronograma del evento) impidieron que pudiera disfrutar de artistas que quería, porque se superponían en distintos escenarios, o porque los sonidos de uno y otro se entremezclaban por la pésima disposición de los escenarios y la acústica. Después de semejante (des)organización, la companía de telefonitos decidió sumarse a la gran productora que hoy en día monopoliza prácticamente los recitales y festivales de mayor embergadura (Soda Stéreo, Personal Fest, Quilmes Rock, Pepsi Music son tan sólo algunos ejemplos de ello).