Starbucks, finalmente

Esta foto la saqué en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de Mexico en 2006. Pero los vasos son iguales.Hoy pude ir a Starbucks, finalmente. Caí cerca de las 20 horas y tuve que tragarme media hora de cola. La vestimenta de la gente era como para salir. Parece que ahora hay previa de la previa, y se hace en Starbucks. En la cola se oían algunos comentarios negativos, en especial de gente que caía invitada por un tercero, por tener que esperar tanto para comprar un café. De hecho dos personas diferentes vinieron a preguntarnos el porqué de la cola. Y ambos lo hicieron de una manera en que sutilmente te hacían quedar como un pelotudo: «¿Toda esta cola para comprar un café?» preguntaban con un dejo de ironía.

Pensé que Starbucks achicaría el tamaño de los vasos para el consumo local, me sorprendió que no lo hiciera. Los precios son altos, sí. Pero también son grandes las cantidades. Entonces, ¿es caro? No. Es que si vas a cualquier bar medianamente bueno, un cortado en jarrito (por poner un ejemplo) ronda los $5. Y te traerá menos de 100 ML. Un latte alto (irónicamente, el tamaño más chico de café) en Starbucks trae 300 ML y cuesta unos $8. Por ende, en comparación, resulta más barato. Ni que hablar de combinaciones, como la que yo me pedí. Un Mocca (café, leche, crema y chocolate negro) alto sale $9,75 y un White Mocca (lo mismo, pero con chocolate negro) sale $11. En el bar de la esquina, un capuchino italiano (café con leche, crema, canela y cacao) cuesta $10 y trae menos cantidad. Claro que al compararlo con los precios del mismo café en una sucursal de California, por ejemplo, flaquea. Mis Mocca los pagaba a U$D 2,50 ($7,50).

Lo que creo que quizás sea un desacierto es que no hayan hecho un tamaño menor. El argentino promedio no está acostumbrado a semejante cantidad de café, y muchas veces lo deja. Por ende, algo más chico podría costar menos y ser un buen producto. Lo más accesible del local es el expresso chico (equivalente de un jarrito) que cuesta $5,50.

Lo que sí considero caro es la comida. $6 por un muffin, $2 por una medialuna y así con todo.

¿Valió la pena? Sí, el café es tan rico como en el resto de los Starbucks, no hay una disminución de calidad y el precio no es excesivo. ¿Pero comerme una cola de media hora todos los días por un café de $10? No gracias, paso. Esperaré a que pase el temblor.

Por cierto, ya anuncian la web en sus folletos con la URL www.starbucks.com.ar, pero lo cierto es que ese sitio aún no funciona.