Gentilicios

A menudo los latinoamericanos nos quejamos que los estadounidenses utilizan el término americano para denominarse a sí mismos. O a América, para llamar a su país siendo, en realidad, el nombre del continente donde se encuentra ubicado. Lo cierto es que Estados Unidos de América no tiene un gerundio apropiado para nombrar a sus habitantes. ¿Americanos? Por supuesto que no. Un argentino o un panameño son tan americanos como un habitante de EE.UU.. ¿Norteamericanos? Tampoco, un canadiense es tan norteamericano como quien es oriundo de Estados Unidos. ¿Y estadounidense? En verdad, la gente de México también podría llamarse así, dado que el nombre completo de la nación es Estados Unidos Mexicanos. Entonces nos encontramos ante la paradoja de que Estados Unidos de América es un nombre compuesto por el nombre del continente y el de su vecino del sur. Obviamente no sé quién se puso primero el prefijo «Estados Unidos», pero de todos modos eso ni siquiera es un nombre. Es como que llamemos a los uruguayos «orientales» o a los argentinos «republicanos» por el sólo hecho de que dichas palabras se encuentran en el nombre completo del país. Así y todo, Buenos Aires se encuentra ante una paradoja similar. No existe el gentilicio «buenosairino» o «buenosairense», por lo que adoptamos una palabra que por el sólo hecho de tener un puerto en la ciudad (a pesar de haber sido el más importante de la región durante mucho tiempo) la hicimos propia: porteño. ¿A caso Rosario no tiene también un importante puerto? De todos modos, en otras ciudades de América Latina, como es el caso de Tampico, los pobladores también se llaman a sí mismos porteños. Tal como los estadounidenses, los porteños (y hablo siendo uno) nos sentimos como si fueramos los únicos y los mejores. Claro, con la obvia diferencia de escalas: ellos en el mundo, nosotros dentro del país. No por nada somos tan despreciados por nuestra arrogancia tanto local como internacionalmente. Por eso cada vez que oigo a los estadounidenses denominar América a su país, o a ellos mismos americanos, me da mucha rabia. ¿Pero a caso los argentinos no hablamos de Buenos Aires como si fuera la única ciudad del país? Noticieros o diarios que se editan localmente, pero tienen alcance nacional, como es el caso de La Nación, hablan de «La ciudad» (incluso tienen secciones con ése título) a pesar de que son consumidos en todo el país. ¿No hace esto un poco al desprecio que se nos tiene? ¿O, para el caso, que le tenemos a los estadounidenses?