Con una mujer presidenta

Cristina KirchnerLas cifras son innegables, y Cristina Fernández de Kirchner se ha convertido en nuestra primera presidenta electa. Y así, Argentina pasó al libro Guinness de los récords, al ser el primer país en el mundo en el que un presidente le delega el poder a su mujer, luego de haber sido elegida. Hay algunas similitudes con nuestra olvidable presidenta Isabelita, quien al morir Perón en los 70s quedó a cargo del poder.

Crisitina (y qué loco, ahora, por ser la primera mujer, ¿también es la primer presidente a la que llamamos por su nombre y no por su apellido?) tiene mucho más carácter y fortaleza que aquella débil damita, ahora exiliada en España. Espero que aproveche esta histórica oportunidad para demostrar que las mujeres, pueden.

La pingüina reapareció

Finalmente, la pingüina reapareció. En realidad apareció y ya. Porque desde que asumió, jamás se la había visto en un programa periodístico de TV. Bah, en ninguna entrevista en sí. Ni por TV, ni por radio, ni en medios gráficos.

¿Y porqué de este súbito cambio? ¿A caso bajó en las encuestas estos días y decidió ceder un poco con su posición con la prensa? No lo creo, todo lo contrario. ¿O es que aprovechó hasta último momento para no recibir críticas de la oposición por la inminente veda? Su discurso fue impecable (aunque soberbio y alturista), algo en lo que colaboraron también los entrevistadores.

Me pareció lisa y llanamente un golpe de efecto magnífico: se convirtió en la figurita difícil de todos los medios (en especial cuando todas las encuestas la dan como ganadora absoluta) y a último momento, un día antes de la veda, decide dar un golpe de efecto apareciendo en varios medios radiales y televisivos. Y bajo sus términos: maquillada y vestida como una diva, con preguntas descafeinadas y en la casa presidencial, un claro simbolismo de que «aquí pertenezco». Y los medios que quedan afuera, hacen eco de esto. Por lo tanto, la pingüina está por doquier, todo el mundo habla de ella. Sí, más aún.

No me considero anti-k, a pesar de mi entorno. Sin embargo siempre veo más saludable votar a la oposición, en especial cuando el poder actual se encuentra tan concentrado y consolidado (vamos, más del 40% en todas las encuestas… es una cifra preocupante).

Algo queda claro: a partir de este domingo, tendremos por primera vez en Argentina, a una presidenta electa. Sea ella, o su opositora.