Sobre cuentas bancarias en Argentina

Leía en Myweblog los vaivenes por los que su autor tiene que pasar para abrir una cuenta bancaria en Argentina. Explica su experiencia al haber sido menor de edad e intentado abrir una cuenta, sín éxito, dado a disposiciones del Banco Central. Pero no todas las culpas son de dicha institución. A dicha política anti-ahorro debo añadirle otra: los altos costos de mantenimiento y operación que implican una cuenta bancaria. ¿Así pretenden los bancos recuperar depósitos de ahorristas? Tuve que averiguarlos varias veces, y ya casi me los sé de memoria. Asi que con este post espero ayudar a varios con la decisión para elegir dónde abrirla.

Mi primera cuenta me la abrieron en mi primer laburo, en el entonces Banco Río (ahora llamado Santander Río). No solo se trata de uno de los bancos con mayor solvencia en el país, y de gran trayectoria histórica e internacional, sino que siendo un poco más pragmáticos, ofrece varias ofertas con el pago con sus tarjetas de débito. El mantenimiento en ése entonces estaba bonificado por la empresa para la que trabajaba.

Luego de renunciar e irme de viaje, volví al país y sentí la necesidad de tener una cuenta bancaria, pero me tropecé con el primer obstáculo: todos los bancos conocidos te cobraban el mantenimiento (que hoy en día promedia los $11 mensuales). Algunos, incluso te cobraban además el costo de cada operación a través de sus propios cajeros automáticos (y ni que hablar sobre el envío de resumenes, el uso de cajeros de otros bancos o redes, o de los mismos cajeros-personas).

Tal era el caso de Banco Patagonia, el cual ofrecía una caja de ahorros para universitarios sin costo de mantenimiento, pero que te cobraban cada operación, hecha en sus cajeros o no. Otra buena posibilidad me la ofrecía el entonces Banco Société Générale (ahora Supervielle), que no cobraba las operaciones por cajero, pero sí un mantenimiento de la caja universitaria, de $1. Sin embargo, actualmente ése valor aumentó a $10.

Ninguno me servía para el propósito que yo buscaba: pago con tarjeta de débito y depósitos/extracciones. Porque digamos que hoy en día nadie puede lograr el fin original por el cual cualquiera se abría una caja de ahorros, justamente ahorrar mediante el depósito y los intereses. Tales intereses son prácticamente nulos hoy en día. Lo único rescatable hoy en día es la devolución de 5 puntos del IVA al pagar con tarjeta de débito.

Finalmente dí con un folleto que le habían enviado a mi viejo sobre un banco que ofrecía cajas de ahorro a costo 0 (tanto de mantenimiento, como de operación a través de cualquier cajero del país). No sólo eso, sino que te bonificaban parte del costo de cada transferencia bancaria. Se trataba de un banco nuevo, prácticamente desconocido y de escasas sucursales físicas (tan solo dos en todo el país). Sin embargo ha de ser uno de los bancos con mayor gasto publicitario (en especial de sus generosos plazos fijos). Mi padre ya había operado un buen tiempo con ellos sin problemas, por lo que decidí arriesgarme: después de todo tampoco manejo demasiado dinero como para querer matarme en caso de que el día de mañana el banco quiebre.

Así que entre al sitio web de Banco Privado y decidí empaparme un poco más del tema. De por sí el nombre no dice mucho… es como ponerle a unas galletitas de marca “Galletitas”. Y la información acerca de este banco en internet tampoco me permitió ampliar mis conocimientos acerca de esta entidad. Algunos certificados ISO que le han otorgado, premios de tal o cual institución financiera americana… qué más da… llené el formulario y me enviaron una moto con todos los papeles listos para que los firmara.

Es el día de hoy, casi dos años después, que nunca me han hecho ningún lío y que me facilitan el día a día con la maravillosa posibilidad de poder operar desde cualquier cajero sin costo alguno. Sin embargo quería tener algún lugar seguro donde dejar mis ahorros, por lo que al tiempo una publicidad de mi antiguo amor me llamó la atención: dos entradas gratis para el Festival Yeah y cero costo de mantenimiento por un año para cuentas universitarias. Así que hoy en día estoy con dos cuentas bancarias, hasta que expire el año de gracia y probablemente mude mis ahorros a una cuenta Blue de Banco Francés.