
Nuestro querido Néstor aún no abandonó el sillón presidencial y ya está extrañando los superpoderes. Por eso, se comprometió a internarse en la selva colombiana para ir al rescate de los rehenes de las FARC.

Nuestro querido Néstor aún no abandonó el sillón presidencial y ya está extrañando los superpoderes. Por eso, se comprometió a internarse en la selva colombiana para ir al rescate de los rehenes de las FARC.