Papá

No sé si con los años se ablanda (y yo que pensaba que el proceso era inverso…), pero que el cerrado de tu viejo te abra conversación en el MSN y de pronto te tire que te extraña, y que diga que soy “uno de los pocos con los que puedo hablar”, simplemente no tiene precio. Me alegraste el día, pa. Yo también te extraño.