
Es sabido que las pilas contaminan. Por eso, cuando se agotan, hay que evitar deshacerse de ellas como un residuo más. En Argentina no existe la separación de residuos, por lo que las pilas (junto a millones de toneladas de residuos reciclables y reutilizables) van a parar juntos a los rellenos sanitarios. Estas desprenden peligrosos contaminantes que se filtran por el suelo y van a parar a las aguas subterráneas.
Con la proliferación de cámaras digitales, celulares y reproductores de MP3, se impulsó el consumo de pilas y baterías. Pero hay alternativas para evitar una mayor contaminación:
- Pilas recargables: Las pilas normales cada vez cuestan más, por lo que estas, a la larga, son una inversión conveniente.
- Reciclaje: lamentablemente este método no está muy difundido en el país, pero hay algunas empresas y ONGs que se dedican a eso.
- Gas Natural: Tiene un programa de reciclaje de pilas mediante contenedores ubicados en sucursales de Gran Buenos Aires.
- Movistar: También posee un programa de reciclaje, pero de baterías en sus centros de atención en todo el país.
- Ecovolta: Una vez que les llevás las pilas, las convierten en ladrillos y bancos. Tenés que llevarlas en botellitas de plástico de agua o gaseosa y aceptan hasta dos por persona más una donación.
Ya no tenés excusas.