Las reservas de Google Travel desaparecerán pronto

Me encantan los titulares fatalistas, pero es cierto que me estoy preparando para decirle, una vez mas, adiós a una de mis funciones favoritas de Google.

Esta vez no encuentro mucho ruido al respecto, tal vez porque simplemente lo han anunciado con un breve aviso a sus (pocos?) usuarios en la web (ningún mail ni fecha ni reemplazo por ahora):

Hagamos un poco de historia. Hace casi 7 años, Google lanzó Google Trips, una app para dispositivos móviles que te organizaba automáticamente los viajes en base a emails a tu Gmail de reservas de vuelos, hospedaje, tours, etc, etc. Google utilizando la integración de todas sus herramientas en todo su esplendor. También te permitía editar dichas reservas o agregar nuevas de forma manual, ya que en algunos casos, la reserva o el viaje no se creaba de forma automáticamente, así como descargar toda la información tanto de las reservas como de la ciudad visitada, algo muy útil al no tener itinerancia de datos.

Capturas de la difunta app Google Trips

Avancemos unos 3 años, Google anuncia el cierre de la app y su integración en Google Maps y Google Travel, la nueva web app, que además añade la posibilidad de comparar precios de hoteles, vuelos y alquileres temporales. Además te permite explorar diferentes destinos por precio o qué actividades o sitios visitar en cada uno de ellos.

Sin embargo, la mejor característica de Google Travel no es su comparador de vuelos. Por ejemplo, tiene bastantes limitaciones a la hora de buscar vuelos de forma flexible y combinarlos con diferentes aerolíneas: generalmente ofrece ir y volver por la misma, a diferencia de Kayak, por ejemplo, que te ofrece más combinaciones y flexibilidad a la hora de seleccionar los días de vuelo. Es destacable que para varios trayectos, incluyen los recorridos en tren, así como las emisiones de cada medio de transporte y vuelo, ya que como sabemos, el coste no se mide solo en dinero sino que también en emisiones.

Algo mejor es su búsqueda de hoteles, que no solo ofrece los resultados de diferentes revendedores como Expedia, Booking y otros, sino también directamente en los sitios web de los mismos hoteles, que muchas veces son más baratos que a través de estos otros sitios web. Justamente, la apuesta de Google por el sector turístico es alta, y está generando una enemistad con estos grandes jugadores del sector. Por ejemplo, tienen un sitio web dedicado por completo a captar hoteles.

La sección de Explorar es buena a la hora de ver destinos sin conexiones a los que se puede ir, y la de actividades es bastante decente. Sin embargo, extraño la funcionalidad de recorridos automáticos en base a los principales atractivos de cada ciudad y el tiempo disponible, algo que sí tenían en su antigua app y que hoy subsana de una forma más rudimentaria Visit a City.

Capturas de la difunta app Google Trips

Para mí, la mejor característica es la que tenía Google Trips y que ahora Google Travel quiere desechar: la posibilidad de crear y administrar viajes con todas sus reservas, de forma automática desde Gmail (si no te aparecen, debes estar logueado y con la opción activa). Hoy reservo un vuelo, recibo el mail de confirmación, y a los pocos minutos ya tengo el viaje creado con su correspondiente información de vuelos. Hago la reserva del hotel, recibo el mail, y se agrega a dicho viaje. Además, puedo consultar todo mi historial de reservas de los 143 viajes que hice en los últimos 10 años (más de un viaje por mes?!), asi como en Google Maps:

Algo como lo que Google Trips ofrecía:

Capturas de la difunta app Google Trips

Hay varias aplicaciones que hacen lo mismo, incluyendo la automatización de dichos viajes, pero como fanboy de Google, me gusta darle mis datos sólo a una empresa, no a tantas 🙂 Además, Google me suele garantizar la experiencia de usuario.

Tal vez, como cuando dieron de baja Google Trips, Google ofrezca una nueva alternativa. Si no es así, comentaré opciones. Mientras tanto, cruzo los dedos…

Por qué Vueling es mi aerolínea low cost favorita

Es difícil asociar calidad con bajo coste, y sin embargo a la hora de comprar hay que tener en cuenta que lo barato a veces puede salir caro, por más cliché que sea la expresión.

No puedo decir que mis experiencias con las aerolíneas de bajo coste hayan sido necesariamente malas, sacando mis comentarios sobre los extras de WizzAir. Bajo coste no es sinónimo de retrasos, cancelaciones o mal servicio, sino más bien de pasajes de aeropuertos lejanos (aunque las aerolíneas de bajo coste ya han conquistado también los aeropuertos principales) y coste particionado, donde se elige qué se necesita y qué no: equipaje? Selección de asiento? Comida? Flexibilidad? Hotel? Alquiler de coche? Traslados al aeropuerto? Seguros? …y una larga lista de etc. que no deja de crecer.

Y sin embargo, a la hora de elegir, siempre intento volar por Vueling.

Viviendo en Barcelona, y al tener su principal hub en esta ciudad, Vueling ya parte con una ventaja. Tiene una gran oferta de destinos desde y hacia la ciudad donde vivo. Además, al ser española (al menos de orígen), y por más inglés que sepa, el idioma es un plus. Personalmente, siendo un aficionado al marketing y al branding, veo que manejan su marca y comunicación de una forma consistente y amena para sus clientes.

Detalles como estos, mejoran la experiencia:

Sacando estas subjetividades, y de sus precios bajos, Vueling además forma parte de IAG, un conglomerado con otras empresas como Iberia, Level, British Airways o AerLingus, lo cual le da un respaldo adicional. Por eso, al volar en Vueling, también se juntan Avios con cada vuelo y sus partners. Como comentaba hace unos días, tiene una tarjeta de crédito que permite juntar millas (algo que por ejemplo, Ryanair no brinda). Además de Avios, con cada reserva también se pueden juntar puntos para Travel Club (algo que evaluaré más adelante).

A sus viajeros más asiduos (aquellos que vuelen 40 veces por año o más), los premian con una membresía de Vueling Premium, con ventajas tales como:

  • Doble de Avios con cada reserva
  • Carril rápido en líneas de chequeo de seguridad
  • Equipaje de mano en cabina y embarque prioritario
  • Un vuelo para 2 personas a mitad de precio
  • Cambio de horario gratuito en el mismo día
  • Mostradores de facturación exclusivos
  • Línea de atención exclusiva

Dentro de lo que es la experiencia de vuelo, cada asiento tiene un «smartphone holder» para poder ver series sin que el móvil se caiga en la bandeja o se te canse el brazo, y un enchufe para poder cargar el móvil.

También ofrece Vueling.air, wifi a bordo con información de vuelo gratis. Ofrecen tres packs con acceso a internet, y sus precios son:

  • Fly & Chat: entre 2 y 3 € con acceso a correos electrónicos y comunicaciones vía chat.
  • Fly & Surf: entre los 3 y 5 € con acceso a lo anterior más paginas web.
  • Fly & More: entre los 6 y los 9€ con acceso a lo anterior más streaming.

Priority boarding: El nuevo abuso de las aerolíneas «low cost»

En su continuo esfuerzo por maximizar los ingresos, y con la excusa sanitaria (o presupuestaria) de la pandemia COVID-19 (para agilizar el embarque y evitar aglomeraciones), las aerolíneas de bajo coste popularizaron el pago del equipaje de cabina («carry-on»), en conjunto con el embarque prioritario. Ahora, por lo que comenzó siendo un pago bajo por algo que antes era gratis, puedes seguir llevando tu equipaje a bordo, y entrar al avión antes.

Que vayan de la mano ambas no es casual: muchos pasajeros que viajan con un pequeño bolso de mano o mochila, suelen ponerlo en donde va el equipaje de mano, y se llena. Por eso las aerolíneas quieren que los pasajeros que pagan por su equipaje de mano, aborden antes el avión y evitar que esas mochilas ocupen el lugar de dicho equipaje.

A su vez, para un sector cuya clientela basa su decision principalmente en costes, utilizando como fuente sitios comparadores de tarifas aéreas (Skyscanner, Kayak, Kiwi, Google…), les resulta útil poner una tarifa básica baja y llenar de suplementos extra al momento de la compra.

Ryanair y WizzAir fueron de las primeras aerolíneas en implementarlo. Vueling implementó la facturación gratuita del equipaje de mano para evitar aglomeraciones en el embarque, pero una vez finalizado lo peor de la pandemia, se sumaron a la tendencia. Me sorprendió que hasta LATAM tiene tarifas que no incluyen equipaje de cabina.

Las aerolíneas saben que crearon un monstruo al habituar a sus pasajeros a minimizar sus equipajes para no pagar el equipaje de bodega, sin mencionar la comodidad que implica no tener que facturar o esperar el equipaje al aterrizar. Ahora, las aerolíneas quieren aprovecharse de esta tendencia y de este nuevo «impuesto de viaje». A tal punto, que el equipaje de mano cuesta mas que el pasaje mismo.

Esto, en principio, no me parece mal: si en la tarifa anterior se incluía un coste por llevar equipaje de mano y ahora dicho coste se eliminara de la tarifa y se cobrara como extra, para viajes cortos (un fin de semana, por ejemplo) no estaría mal poder viajar con mochila de mano… Pero no es el caso. Las tarifas básicas (ahora sin equipaje de mano) siguen costando lo de antes, y las aerolíneas «low cost» tienen un nuevo ingreso.

Esta captura a continuación es de la semana pasada de un vuelo de WizzAir. El pasaje cuesta poco mas de 80€ (atención que dentro del «pasaje» incluyen la membresía de 40€ del WIZZ Discount Club) y solamente el embarque prioritario con su correspondiente maleta de mano, 113,64€, un 42% mas que los pasajes.

Everything looks fine? Really?

Últimos días para obtener 18.000 Avios gratis

Hace un año, Vueling y CaixaBank se unieron para lanzar dos tarjetas de crédito VISA para juntar Avios en cada compra para residentes de España. A raíz de su aniversario, están duplicando el bono de bienvenida de acuerdo a cada tarjeta:

  • Para la Vueling Visa, el bono es de 4.500 9.000 un mínimo de 9.200 Avios al gastar 400€ hasta el 8 de abril.
  • Para la Vueling UP! Visa, el bono es de 9.000 18.000 un mínimo de 18.300 Avios al gastar 600€ hasta el 8 de abril.

Puse 200/300 Avios de más ya que con el gasto de al menos 400€ o 600€ también recibes al menos Avios con tu gasto regular. Es que cada una de estas tarjetas abonan un Avios por cada 2€ de gastos. Si el gasto es en Vueling, la suma es aún mayor:

  • Basic: 1 € = 4 Avios
  • Basic Cliente Premium: 1 € = 7 Avios
  • Optima / TimeFlex / Family: 1 € = 5 Avios
  • Optima / TimeFlex / Family Cliente Premium: 1 € = 9 Avios

Además de contar con beneficios tales como:

  • Embarque prioritario
  • Cambio de vuelo sin pagar la tasa de cambio
  • Teléfono de atención al cliente exclusivo
  • Tarjeta contactless con 100% de material reciclado, 82% de material reciclable, hecha con un proceso de fabricación que reduce a la mitad de emisiones de CO2
  • Apple Pay y CaixaPay para Android (este último es más bien una desventaja diría…)
  • Basic: 1 € = 7 Avios
  • Basic Cliente Premium: 1 € = 7 Avios
  • Optima / TimeFlex / Family: 1 € = 9 Avios
  • Optima / TimeFlex / Family Cliente Premium: 1 € = 9 Avios

Además de todos los beneficios de Vueling Visa, sumados a:

  • Mostradores exclusivos de facturación
  • Carril rápido en filtros de seguridad (según aeropuerto)

Coste

Lo mejor es que las tarjetas son gratis el primer año, mientras que su renovación tiene un coste de 45€ para la Vueling Visa y de 90€ para la Vueling UP! Visa.

En síntesis

Las tarjetas de Vueling son una una de las mejores opciones para empezar a juntar Avios. Personalmente, iré por la Vueling UP! Visa, ya que el bono y las ventajas son mayores. Al cabo de un año veré si vale la pena renovarla, pasar a la Vueling Visa o cancelarla.

Cómo solicitarla

El proceso parece simple, aunque me piden ir a una sucursal para seguir con la adquisición. Se inicia desde este enlace.

Actualización: el proceso no es tan simple. Esta tarjeta necesita estar asociada a una cuenta en CaixaBank, por lo que es pre-requisito.

El por qué de las recientes promociones aéreas

No la voy a hacer larga: los viajeros estamos de fiesta, y la gente de Promociones Aereas con más trabajo, actualizando la pagina de manera muy frecuente. Si hace dos semanas comentaba las recientes promociones a Asia, hoy Clarin publica las razones de esta tendencia que parece que por el momento será la regla, luego de años de constante aumento en los precios (atado a la inflación local y a los precios internacionales del petróleo).

La primera razón, justamente, ligada a estos dos factores: un enfriamiento en la economía local (de la cantidad de viajes al exterior, que cayó un 5% este año respecto del anterior, pero también un freno a la escalada del dólar y de la inflación), y el abrupto descenso de los precios internacionales del crudo. A esto se le suma el mal momento que paises vecinos como Chile y Brasil están pasando, provocando que aerolíneas regionales intenten compensar la merma en las ventas con pasajeros argentinos.

Al mismo tiempo, las aerolíneas no quieren reducir frecuencias para no perder slots en los aeropuertos, generando más oferta que la demanda no cubre.

A esto se suma la guerra de cuotas de las empresas de turismo emergentes como Avantrip, TTS o almundo, que llegaron a ofrecer hasta 24 cuotas sin interes recientemente para lucharle el podio a Despegar, en lo que parece un adelanto del Hot Sale (15, 16 y 17 de mayo) que este año tendrá una edición exclusiva de turismo, la Travel Sale, organizada por la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (Faevyt) durante los días 16, 17 y 18 de junio.

En todo caso, averiguar bien promociones antes de comprar, y a afilar la tarjeta de crédito que parece ser el momento de planear viajes.

Ajusten sus cinturones: este es el futuro de la aviación

Si 10 asientos por fila no eran demasiados, Airbus presentó su nuevo esquema de 3-5-3 para sus jumbo A380 que a partir del 2017 totalizaría 11 butacas por fila para aquellas aerolíneas que lo soliciten.

El ancho de cada asiento es de 18 pulgadas (45 cms), una más de los de Ryanair, la low cost europea criticada justamente por la poca comodidad que ofrecen. Los asientos no se ven demasiado acolchonados tampoco. Parece que además de los cientos de dólares que hay que pagar a la hora de volar en economy, se le sumará el sacrificio de una buena dieta para entrar en los asientos. Se ven cómodos, ¿no?

Fuente: Twitter @thatjohn

Asia a precio de locos, y mi experiencia con United

Estoy viendo que volvió «la fiebre amarilla» para volar a Asia. Primero fue Aeromexico la que arrancó con pasajes desde $11.900 pesos finales, ahora es United (con la desventaja de necesitar visa o pasaporte europeo ya que tiene escalas obligatorias en Estados Unidos, pero con el beneficio de un stopover por $1.200 en EE.UU.) desde $10.800 finales.

Si los pasajes suman millas en su totalidad, en el caso de Aeromexico son facilmente transferibles a Aerolineas Argentinas al ser parte de la misma alianza, Skyteam. En el caso de United, las millas se pueden canjear por pasajes a San Pablo por Turkish, y no mucho más, ante la poca cobertura de Star Alliance en Sudamérica austral.

El 23 de diciembre pasado aproveché una promoción en plena temporada alta de United por $18.000, volando Buenos Aires-Tokio y Hong Kong-Buenos Aires (con varias paradas intermedias). El cruce del Pacífico a la ida lo hice por ANA en un Dreamliner, y a la vuelta también tuve un tramo doméstico en EE.UU. en ese mismo avión, pero de United. Vale destacar que ese precio fue sumamente económico para la temporada y para llegar a un destino y salir desde otro, sin contar que el servicio de United y ANA es excelente.

Los vuelos de United que no cuentan con pantallas individuales, generalmente tienen un sistema de entretenimiento WiFi, el cual, mediante la descarga de la App, te ofrecía un amplio catálogo de películas y series para ver desde tu laptop, celular o tablet, con conexión opcional y paga(ble) a internet. A su vez, disponía de enchufes para cargar los dispositivos y no quedarte a la mitad de la película.

El Dreamliner de ANA en el que volé desde Seattle a Tokio tenía muchos asientos Premium Economy, y una reducida Economy. El espacio entre ellos era superior. Tenían pantallas individuales (en clases superiores incluso ofrecían auriculares noise cancelling), USB y un servicio de WiFi carísimo. La comida era una buena bienvenida a Asia, ya que ofrecían menú local u occidental. Algo para criticarle es que las ventanas no tenían persiana, y el novedoso sistema de polarizado parcial no podía hacerle frente al sol, que tuvimos pegándonos de lleno durante todo el trayecto.

El recorrido fue Honk Kong – San Francisco – Denver – Houston – Buenos Aires. Lo bueno fue volver a San Francisco para aterrizar en las nubes.

En el Aeropuerto de Denver, el más grande de EE.UU. y tercero a nivel mundial, no pude ver muchos elementos masónicos como dicen que hay, pero sí carteles de refugio por todos lados.

La única demora la experimenté en este aeropuerto, en el cual estaba más dormido que despierto por el Jet Lag. Si no fuera porque esta demora siguió demorándose, y por que tenía la conexión a Buenos Aires casi de inmediato al arribar a Houston, no me habría preocupado tanto.

Hubo final feliz y nos pusieron en este hermoso Dreamliner. Por haber hecho check in temprano y elegido uno de los primeros asientos de un avión más chico, terminé en Economy Plus gratis, asientos con más lugar para estirarse. Lástima que era para un vuelo tan corto. Las millas las junté en United, y equivalen a un pasaje ida y vuelta a San Pablo por Turkish.