Me gusta la nueva campania de Ogilvy para Microsoft y su red social online Windows Live Spaces. Utiliza como escenarios las cuidades de Buenos Aires, París y Río de Janeiro, pero en una versión del tipo «Age of Empires», bajo el slógan «El mundo vuelve a ser un lugar donde todos nos conocemos». Ahora me pregunto, para qué mercados se planeó? Busqué por internet y no encontré nada al respecto. Por el idioma del slógan en los wallpapers, todo daría a pensar que es a Argentina. La elección de Río y París deben haber resultado de un estudio de mercado para saber qué otras dos ciudades, además de Buenos Aires, son las que los argentinos más conocemos. Pero al anunciar algo tan poco rentable en nuestro país como una red social, me repregunto… esta publicidad está destinada para nuestro mercado?
Mes: abril 2008
Campo vs. Gobierno – Round I

No hay otra cosa de la que no se hable en estos días. Incluso amigos que jamás han tocado un diario o visto un noticiero, se creen expertos en el tema y toman postura acerca del mismo copiando actitudes externas o desvirtuando el conflicto de raíz. El internet ha sido un terreno de lucha también, a través de nicknames en el MSN, mensajes de toda clase en Fotolog o grupos anti-K en Facebook.
Mucho se ha dicho acerca de éste conflicto, que lejos está de acabar, pero cuyo momento cúlmine ha pasado. Para quienes no saben: el Gobierno ha aumentado aún más, de forma generalizada y sorpresiva (3 días antes de que se levanten las cosechas), las retenciones (impuesto a la exportación) a los productos agropecuarios, aprovechando de la bonanza económica que está viviendo el campo, a raíz de los altos precios internacionales de los insumos primarios (especialmente el de la soja) y de las buenas cosechas. El campo, como lo hizo la clase media urbana en el 2001 cuando le tocaron el bolsillo (o más bien, las cuentas bancarias), salió a reclamar, mediante métodos algo controversiales como el piquete. Digo controversiales porque «el campo» no es un sector homogéneo, todo lo contrario: hay grandes productores y hay pequenios productores. Y hete aquí el conflicto de raíz. El gobierno cometió el error de meter a grandes y pequenios productores en el mismo saco, y cobrarles a ambos por igual. Los pequenios productores, asfixiados por las ya altas retenciones, han salido a reclamar. Tal reclamo fue aprovechado por los grandes productores, aquellos que conforman hoy parte de la clase alta nacional, para presionar al gobierno y seguir engrosando sus cuentas bancarias. Apoyaron (sólo apoyaron, dudo que participaran directamente, juntándose con la chusma de campo) medidas tan criticadas por ellos en su pasado: los piquetes (antes tan cuestionados por ellos mismos). Y al reclamo se sumaron otros sectores disconformes, como ciertos medios de comunicación y la clase media urbana, que una vez más comenzó a repicar sus cacerolas (esta vez llenas).
Una vez más, el gobierno reaccionó de una manera muy imprudente, mandando a la calle a su patotero favorito: D’Elía, un criminal que forma parte del partido político de Kirchner. Con sus seguidores, dispersó a golpes e insultos a los ciudadanos que marchaban por la 9 de Julio. Este evento fue retratado por diversos medios, lo cual generó una vez más la ira de nuestra gobernante y organizó un acto de auto-apoyo (no sea que el colágeno y el bótox no sean suficientes para levantar su autoestima) a Plaza de Mayo. Los asistentes, en su gran mayoría traídos en camiones y a cambio de comida gratis, como en todo acto político de hoy en día. Allí, la presidenta vapuleó una vez más a los medios de comunicación y fue aún más lejos, criticando a una figura de renombre como el caricaturista Sábat.
Entretanto, y después de casi 3 semanas de paros y piquetes, el desabastecimiento de insumos se hacía cada vez más notorio, como el aumento sostenido de precios debido a la falta de oferta. El campo llamó a una tregua por un mes, y aquí estamos hoy.
Antorchate esta
La antorcha olímpica llega a Buenos Aires este viernes recorriendo recorriendo 13 kilómetros durante 32 horas. De este modo, la capital de Argentina formará parte del recorrido más largo en la historia de esta ceremonia, convirtiéndose en la única ciudad de América Latina que recibirá la antorcha, después de anios de ausencia por estos pagos.
Sín embargo, después del bochorno que protagonizaron Londres y París, y a la expectativa de su paso por San Francisco, todo hace pensar que Buenos Aires será la próxima en la lista. A pesar de que aquí la comunidad asiática no es muy grande, ni tampoco muy difundida la información acerca de lo que sucede en el Tíbet, el Movimiento Mundial de la Antorcha de los Derechos Humanos ya anunció que habrán protestas (aunque ninguna como las ocurridas en Europa). De todos modos 1.200 policías, aunque menos de la mitad de los dispuestos en París, parecen más que suficientes para garantizar la seguridad de este evento.
Nota: Este mensaje lo tuve que redactar dos veces porque la primera no se publicó.


